Cada complejo trabaja con un caudal, una frecuencia de retrolavado y un stock propio. Por eso armamos tres esquemas de entrega distintos: no cambia el producto, cambia cómo llega, cada cuánto y quién lo repone. Elige el que se ajuste a tu rutina de mantenimiento.
Si todavía no tienes claro qué formato encaja con tu cuarto de máquinas, revisa primero cómo trabajamos el abastecimiento B2B o escríbenos desde contacto con el volumen de recirculación y el diámetro de tu circuito.
No vendemos un solo producto y desaparecemos. Armamos el suministro completo del cuarto de máquinas: sílice filtrante, bombas, tubería de PVC y válvulas de retención, con reposición programada según el consumo real de cada complejo.
En hoteles y clubes con vasos de gran volumen, el cuarto de bombas trabaja casi sin pausa. Eso obliga a pensar el mantenimiento como una rutina de insumos, no como una compra puntual. Por eso organizamos las capacidades en función de lo que realmente se gasta en una temporada: toneladas de arena, equipos de recirculación y tramos de cañería que se reponen tras cada reparación.
Cada pedido se despacha con ficha técnica de granulometría, diámetro o curva de caudal, según corresponda. Así el encargado de mantenimiento puede verificar que lo recibido coincide con lo que pide el filtro o el circuito antes de instalarlo.
Para ver cómo se combinan estos suministros en un plan de mantenimiento, revisá los formatos de trabajo o escribinos desde contacto con las medidas de tu cuarto de máquinas.